Coronilla al Espíritu Santo
Oraciones iniciales
La señal de la cruz
(En la primera cuenta)
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Acto de contrición
(En la segunda cuenta)
¡Señor mío, Jesucristo!
Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno.
Propongo firmemente no volver a pecar y confío en que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
Oración al Espíritu Santo
(En la tercera cuenta)
Ven, Espíritu Santo, llena mi corazón con Tus santos dones.
Que mi debilidad sea penetrada con Tu fuerza ahora mismo, para que pueda cumplir conscientemente con todos los deberes de mi condición y hacer lo que es correcto y justo. Que mi caridad sea tal que no ofenda a nadie ni hiera los sentimientos de nadie; tan generosa como para perdonar sinceramente cualquier mal que se me haga. Acompáñame, oh Espíritu Santo, en todas las pruebas de mi vida, ilumíname en mi ignorancia, aconséjame en mis dudas, fortaléceme en mi debilidad, ayúdame en todas mis necesidades, protégeme en las tentaciones y consuélame en las aflicciones. Escúchame amablemente, oh Espíritu Santo, y derrama Tu luz en mi corazón, mi alma y mi mente. Ayúdame a vivir una vida santa y a crecer en bondad y gracia. Amén.
Oraciones principales
[Mientras rezas cada serie de siete cuentas, medita en uno de los cinco misterios (véase más abajo)]
En cada serie de dos cuentas grandes, reza…
Padre Nuestro… en la primera cuenta.
Ave María… en la segunda cuenta.
En cada cuenta pequeña entre las cuentas grandes, reza…
Gloria al Padre…
Misterios
1.º Misterio
Por obra del Espíritu Santo, Jesús fue concebido por la Santísima Virgen María.
Meditación:
«…El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios» (Lucas 1, 35).
Práctica:
Implora diligentemente la ayuda del Espíritu Divino y la intercesión de María para imitar a Jesucristo, modelo de todas las virtudes, para que puedas ser conforme a la imagen del Hijo de Dios.
2.º Misterio
El Espíritu del Señor reposó sobre Jesús en el momento de su bautizo.
Meditación:
«Y cuando Jesús fue bautizado, salió inmediatamente del agua, y de repente se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios descender como una paloma y posarse sobre él» (Mateo 3, 16).
Práctica:
Ten en la más alta estima el don invaluable de la gracia santificante, infundida en tu alma por el Espíritu Santo en el bautismo. Mantén las promesas que entonces hiciste. Aumenta, mediante la práctica constante, la fe, la esperanza y la caridad. Vive siempre como hijo de Dios y miembro de la verdadera Iglesia, para obtener, en el más allá, la herencia del Cielo.
3.º Misterio
Por el Espíritu, Jesús es llevado al desierto para ser tentado por el diablo.
Meditación:
«Lleno del Espíritu Santo, Jesús salió del Jordán y fue llevado por el Espíritu al desierto durante cuarenta días, donde fue tentado por el diablo». (Lucas 4:1-2).
Práctica:
Sé siempre agradecido por los siete dones del Espíritu Santo que te fueron concedidos en la confirmación por el espíritu: sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor del Señor. Ríndete fielmente a su divina guía, para que, en todas las pruebas y tentaciones de la vida, puedas actuar con valentía y convertirte en un cristiano perfecto y un valiente soldado de Jesucristo.
4.º Misterio
El Espíritu Santo en la Iglesia.
Meditación: «… De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse.» (Hechos 2: 2.4).
Práctica: Da gracias a Dios por haberte hecho hijo de su Iglesia, que está siempre animada y dirigida por el Espíritu Divino, enviado a este mundo con ese propósito el día de Pentecostés. Escucha y obedece a la Santa Sede, portavoz infalible del Espíritu Santo, y a la Iglesia, pilar y fundamento de la verdad. Defiende sus doctrinas, busca sus intereses, defiende sus derechos.
5.º Misterio
El Espíritu Santo en el alma del hombre justo y de la mujer justa.
Meditación:
«¿No sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros y que habéis recibido de Dios?» (1 Corintios 6:19). «No apaguéis el Espíritu» (1 Tesalonicenses 5:19) y «no entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, que os ha marcado con su sello, preparándoos para el día en que seremos liberados» (Efesios 4:30).
Práctica:
Sean siempre conscientes del Espíritu Santo que está en ustedes y cultiven cuidadosamente la pureza del alma y del cuerpo. Obedezcan fielmente a sus inspiraciones divinas para que puedan dar los frutos del Espíritu: caridad, alegría, paz, paciencia, dignidad, bondad, perseverancia, mansedumbre, fe, modestia, continencia, castidad.
Oraciones finales
El Credo de los Apóstoles
Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por el Espíritu Santo, nacido de la Virgen María, padeció bajo Poncio Pilato, fue crucificado, murió y fue sepultado. Descendió a los infiernos. Al tercer día resucitó de entre los muertos. Subió al cielo y está sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso. Desde allí vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección del cuerpo y la vida eterna. Amén.
Por las intenciones del Sumo Pontífice, recemos una vez…
Padre Nuestro…
Ave María…
Gloria al Padre…
Ven, oh Santo Espíritu
Ven, Espíritu Santo,
Llena los corazones de tus fieles y
enciende en ellos el fuego de tu amor.
V/ Envía, Señor, tu Espíritu.
R/. Y renovarás la faz de la tierra.